Dicen
que todos tenemos una historia que contar y hoy queremos contarles
nuestra historia que puede ser igual o muy parecida
a la de algunos de ustedes. Nuestra
familia está integrada por Alma y José Luis, a los 8 años de matrimonio llegó a
nuestras vidas Luis Edgar y un año diez meses después el ángel más
maravilloso José Leslie o como cariñosamente lo llamamos Güero, él es el protagonista
de esta historia que cambio nuestra vida de tal forma que hoy la
podemos compartir y sentirnos felices al hacerlo, ya que este regalo que sin
merecerlo recibimos, llegó a nuestras vidas hace 14 años cuando
mi esposo y yo tuvimos la fortuna de que Dios nos enviara un ángel. Este
angelito que nos llegó del cielo, nació como todo niño normal, sin ninguna
complicación, fue hasta los 4 meses de edad cuando
observamos cosas imperceptibles, detalles que solo unos padres
pueden ver, acudimos con nuestro Médico y nos comentó que todo era normal,
que el niño estaba perfectamente bien, que algunos niños se desarrollaban mas rápido
que otros, sin embargo continuamos notando cosas, comparábamos al güero con
Luis, su hermano mayor y efectivamente había cosas que Luis en su
momento hizo y que el Güerito no hacia. Se le
practicaron al niño una serie de exámenes y todo salía normal;
Con el tiempo los detalles que observamos en su momento fueron siendo más visibles,
principalmente en movilidad, coordinación y lenguaje, fue
entonces cuando comentando con el Médico decidimos que al cumplir el niño un año
de edad lo llevaríamos a un Hospital para que le practicaran exámenes más
profundos. Al
cumplir el güero un año de edad, nos fuimos al Hospital Infantil de Texas en la ciudad
de Houston y tras dos días de intensos exámenes, una mañana se presentó
un Doctor que difícilmente
olvidaremos su nombre, Marvin Fishman, reconocido
Neurocirujano Pediatra, quien con una actitud nada
humana nos dio un diagnostico por demás incomprensible, nos dijo que el niño
no era un niño normal, que no se valdría por si solo, que
no podría caminar, que seria como un vegetal y no se que tantas cosas mas. Al
preguntarle que podíamos hacer para ayudar a nuestro hijo, únicamente
nos dijo que buscáramos alguna terapia y que pasáramos a
pagar nuestra cuenta y sin mas se despidió
de nosotros, dejándonos con una serie de preguntas
sin contestar. Después
de este duchazo de agua fría, regresamos a casa e iniciamos nuestro peregrinar
en busca de apoyo; Nada de lo que nos ofrecían nos convencía,
gracias a Dios conocimos a unos buenos amigos que nos
guiaron hacia los Institutos para el Logro del Potencial Humano, que se
localizan en Filadelfia, U.S.A., cuyo fundador es una persona maravillosa llamada Glen
Domman. Asistimos
a los Institutos por espacio de 7 años y aprendimos las técnicas
para valorar y tratar a niños con
diferentes tipos de lesión cerebral, elaborando programas
específicos de trabajo para cada área de desarrollo. A
la fecha nuestro hijo ha avanzado como pocos, camina
con ayuda, tiene coordinación, es muy inteligente y observador, todo
entiende y es posible establecer comunicación básica con
él, cuando me siento triste o tengo algún problema con solo
abrazarlo y ver su carita de ángel se borra todo, es un alma de Dios. Durante
todo este proceso de trabajo, el Güerito ha contado siempre
con nuestro apoyo, amor y dedicación; Él lo sabe, y sabe también que su hermano
Luis lo quiere y lo apoya, juega con él, le ayuda en su trabajo, los amigos de Luis son
amigos del güero, Luis forma parte de este gran equipo
humano que trabajamos para hacer que su
hermano y muchos niños más salgan adelante. A
nuestro regreso de Filadelfia continuamos trabajando con nuestro hijo y
poco a poco llegaban a nuestra casa padres de niños
con lesión cerebral pidiéndonos orientación y ayuda,
después varios medios de comunicación a nivel local nos
hicieron el favor de difundir nuestro trabajo
y fuimos ayudando a mas personas, hasta que un
grupo de padres nos pidieron, casi exigieron, instalar un lugar donde pudiéramos
atender a un número mayor de niños. Fue así
como nació nuestro Centro Infantil, en una casa que era nuestra casa, tuvimos que dejarla
para dar paso a este sueño, atendiendo inicialmente a mas de 20 niños y lamentablemente
no fue posible el ingreso de otro numero igual o mayor por carecer de recursos
económicos. Motivados
por esta imposibilidad, nació la idea de constituir una Asociación Civil
para poder ayudar a un número mayor de niños, el
Ayuntamiento de Tampico mediante acuerdo de cabildo autorizó su creación y
posteriormente nos encaminamos hacia la Capital de nuestro estado para que el
sistema DIF Tamaulipas nos concediera autorización para operar como centro asistencial;
Por otra parte, solicitamos a la Secretaria de Hacienda
autorización para recibir donativos deducibles del Impuesto Sobre la Renta y
también nos fue autorizado. Se han entrevistados a mas de 500 niños, hemos crecido y nuestras ambiciones también, gracias al apoyo de muchas personas, contamos ahora con mas de 300 metros cuadrados para realizar nuestras terapias y recientemente recibimos del TELETON México un donativo que nos permitirá instalar aire acondicionado y calefacción en todas nuestras instalaciones y el club Rotario Tampico Miramar nos donó la sub-estación eléctrica. Hemos
tenido obstáculos en el camino, nada es fácil,
sin embargo, Dios ha sido generoso con nosotros y se ha encargado de poner en
nuestro camino a gente buena y con ganas de ayudar, un grupo de
jóvenes Empresarios de la localidad nos ha
apoyado para becar a niños de escasos recursos
económicos, estamos seguros que con la ayuda
de este grupo de amigos podremos
continuar ayudando a mas niños que requieren estas terapias. Para
nosotros José Leslie no tiene defectos, solo que algunas
cosas no las puede hacer; como hablar, pero entiende lo que le dices y contesta si o
no, no se desplaza por el mismo pero lo hace con ayuda, para nosotros no son
estas cosas realmente importantes ya que trabajamos arduamente para que
salga adelante y solo Dios que nos los envió
sabe hasta donde va a poder lograr valerse por el mismo, pero les podemos decir que tiene
muchas cualidades ya que es un niño feliz, cariñoso,
saludable y lo principal que es el ángel que alumbra nuestras vidas
y si lo tenemos que definir en una sola palabra, les
diríamos que el Güero es precisamente eso, un Ángel. Cada
día nos damos cuenta que la sociedad se concientiza mas y ayuda a sus
semejantes, nos muestra lo mucho que nos ha dado Dios y nos obliga a ser más
sensibles con los problemas de nuestra comunidad. Tener
una discapacidad no es algo por lo cual se sienta vergüenza,
tenemos que valorar y conocer a estas valiosas personas que son como todos nosotros,
seres humanos pensantes y sensibles, quizá a ellos les cueste un poco mas de
trabajo este andar por la vida, sin embargo ellos luchan y se esfuerzan por
ser mejores cada día. Confiamos
en que Dios nos dará la fortaleza suficiente para continuar con
nuestra labor ya que Él nos puso en este camino y lograr que un
día no muy lejano se hagan realidad todos nuestros sueños,
juntos con amor y unidad podemos hacer milagros. Dios nos ha dado oportunidad de conocer a muchos ángeles aquí en la tierra que nos brindan amor y alegría diariamente, esperamos que siempre podamos poner un granito de arena a cambio de todo lo que Él nos ha brindado. |