El niño Atetoide es uno de los casos mas complicados con los que se tiene que trabajar, en ellos vemos generalmente al niño feliz, que disfruta y comparte, muy optimista, brillante y su progreso es extremadamente lento y difícil.

Si bien los músculos del niño Atetoide son un poco mas altos en tono, estos reaccionan en facetas anormales, cuando uno de estos niños trata de corregir algún movimiento, este se vuelve incontrolable. La anormalidad de la función motora de un Atetoide es el excesivo e incontrolado movimiento.

Este movimiento incontrolado aumenta con el esfuerzo, excitación o con la estimulación ambiental, con una estimulación excesiva el cuerpo de un Atetoide se agita rápida y desordenadamente, con la relajación la función anormal baja y con el sueño desaparece.

El Atetoide bajo estimulación asume una posición que se caracteriza por extender sus brazos hacia fuera y atrás con las palmas hacia el suelo y los dedos extendidos y separados, así como las rodillas se juntan, los pies lo hacen hacia adentro y los dedos hacia arriba, el cuello se flexiona empujando la cabeza hacia atrás y a un lado y la boca la abre y saca la lengua.

Los movimientos de los Atetoides pueden ser descritos como irregulares, impredecibles, sus esfuerzos para moverse pueden ser muy complicados para él y tienen extremadamente pobre el sentido del balance. Cuando un Atetoide llega a caminar, siempre lucha para ajustar el balance de sus movimientos y su abrir y cerrar de manos es acompañado por el movimiento de todas sus extremidades. el comportamiento de boca y garganta hace muy difícil la actividad de comer, tomar o hablar, la respiración es irregular y poco profunda, sumando a todos los problemas de proveer oxigeno al cerebro, incrementando así las infecciones respiratorias.


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