| Definicion La palabra "Autismo" se deriva del griego que significa "uno mismo". Para el Dr. Leo Kanner en (1943) los niños Autistas han venido al mundo con una incapacidad congénita para establecer el contacto habitual, con las personas. El Autismo y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado son discapacidades del desarrollo que comparten muchas de las mismas características. Generalmente evidente antes de los tres años de edad, el Autismo es un trastorno neurológico que afecta la habilidad del niño en cuanto a comunicación, comprensión del lenguaje, juego, y su relación con los demás. El Autismo no es una enfermedad, sino más bien un desorden del desarrollo de las funciones del cerebro. Las personas con Autismo clásico muestran tres tipos de síntomas: interacción social limitada, problemas con la comunicación verbal y no verbal y con la imaginación, actividades e intereses limitados o poco usuales. Los síntomas de Autismo usualmente aparecen durante los primeros tres años de la niñez y continúan a través de toda la vida. Aunque no hay cura, el cuidado apropiado puede promover un desarrollo relativamente normal y reducir los comportamientos no deseables. Las personas con Autismo tienen una vida normal. Se estima que el Autismo afecta de dos a diez personas por cada 10,000 habitantes, dependiendo del criterio de diagnóstico usado. El Autismo ataca a los niños cuatro veces más a menudo que a las niñas, y ha sido encontrado a través de todo el mundo en personas de todas las razas y niveles sociales. El Autismo varía grandemente en severidad. Los casos más severos son caracterizados por comportamiento extremadamente repetitivo, no usual, auto dañino y agresivo. Este comportamiento puede persistir por mucho tiempo y puede ser muy difícil de cambiar, siendo un reto enorme para aquellos que deben convivir, tratar y educar a estas personas. Las formas más leves de Autismo se asemejan a un desorden de personalidad percibido como asociado a una dificultad en el aprendizaje.
senales El rasgo más notable del Autismo es una interacción social limitada. Los niños con Autismo suelen no responder a sus nombres y a menudo evitan mirar a otras personas. Estos niños a menudo tienen dificultad interpretando el tono de la voz y las expresiones faciales y no responden a las emociones de otras personas u observan las caras de otras personas en busca de señales para el comportamiento apropiado, parecen estar ajenos de los sentimientos de otros hacia ellos y del impacto negativo que su comportamiento tiene en otras personas. Muchos niños con Autismo se absorben en movimientos repetitivos tales como mecerse y enrollarse el pelo, o en comportamiento auto dañino tal como golpearse la cabeza o morderse, resistencia a todo cambio en el medio ambiente o cambios en la rutina diaria, también suelen comenzar a hablar más tarde que otros niños y se refieren a ellos mismos por el nombre en vez de "yo" o "a mi. Algunos hablan con una voz cantada sobre un número limitado de tópicos favoritos con poca consideración del interés de la otra persona a quién le están hablando. Las personas con Autismo a menudo responden anormalmente a sonidos, el tacto u otros estímulos sensoriales. Muchos muestran una sensibilidad reducida al dolor, también pueden ser extraordinariamente sensitivos a otras sensaciones. Estas sensibilidades no usuales pueden contribuir a síntomas de comportamiento como el resistirse a ser abrazado.
diagnostico El Autismo se clasifica como uno de los desórdenes extendidos del desarrollo. Algunos médicos también usan términos tal como "perturbado emocionalmente" para describir a personas con Autismo. Porque éste varía grandemente en su severidad y síntomas, el Autismo puede ser no reconocido especialmente en individuos levemente afectados o en aquellos con impedimentos múltiples. Los investigadores y terapeutas han desarrollado varios conjuntos de criterios para el diagnóstico del Autismo. Algunos criterios usados frecuentemente incluyen:
Los niños con algunos de los síntomas de Autismo, pero no con suficientes como para ser diagnosticados con la forma clásica del desorden, son frecuentemente diagnosticados con el desorden extendido del desarrollo no específico. El término síndrome de Asperger es algunas veces usado para describir a personas con comportamiento Autista pero con buen desarrollo de las destrezas del lenguaje. Los niños que parecen normales en sus primeros años y que luego pierden destrezas y comienzan a mostrar un comportamiento Autista suelen ser diagnosticados con el desorden desintegrativo de la niñez. Las niñas con el síndrome de Rett, un desorden genético ligado al sexo caracterizado por un desarrollo del cerebro inadecuado, convulsiones y otros problemas neurológicos, también pueden mostrar un comportamiento Autista. El síndrome de Asperger, y el síndrome de Rett son a veces llamados el espectro de desórdenes del Autismo. Ya que los problemas de audición pueden ser confundidos con Autismo, los niños con desarrollo tardío del habla deben ser examinados de la audición. Algunas veces los niños tienen dificultades de audición además de Autismo. Cerca de la mitad de las personas con Autismo tienen una puntuación más baja de 50 en exámenes de IQ; 20 por ciento tienen una puntuación entre 50 y 70; y 30 por ciento tienen una puntuación más alta de 70. Sin embargo, estimar el IQ en niños pequeños con Autismo es a menudo difícil porque los problemas del lenguaje y comportamiento interfieren con el examen. Un porcentaje pequeño de las personas con Autismo tienen destrezas limitadas pero extraordinarias en áreas como la música, las matemáticas, el dibujo o la visualización. El diagnostico de trastorno Autista se hace cuando el individuo exhibe 6 o más de 12 síntomas catalogados a través de tres áreas principales: Intercambio social, comunicación y conducta. Cuando los niños exhiben conductas similares pero no cumplen con los criterios del trastorno Autista, pueden recibir él diagnostico de trastorno generalizado del desarrollo no especificado. El termino Autismo, define el desorden como una discapacidad del desarrollo que afecta significativamente la comunicación verbal y no-verbal y la interacción social, usualmente evidente antes de los tres años de edad, que afecta adversamente el rendimiento escolar del niño. Debido a la similitud de las conductas asociadas con el Autismo, el uso del termino trastorno generalizado del desarrollo ha causado algo de confusión entre los padres y profesionales. Sin embargo, el tratamiento y las necesidades educacionales son similares para ambos diagnósticos. INCIDENCIA Se desconoce las causas del Autismo. Los investigadores están estudiando actualmente tales áreas como el daño neurológico y los desequilibrios químicos dentro del cerebro. Estos trastornos no se deben a factores psicológicos. CARACTERÍSTICAS Algunas o todas de las siguientes características pueden ser observadas de forma leve a severa:
Los niños con Autismo varían en cuanto a sus habilidades, inteligencia, y conductas. Algunos niños no hablan; otros tienen un lenguaje que a menudo incluye frases o conversaciones repetidas. Las personas con destrezas mas avanzadas del lenguaje tienden a usar una cantidad limitada de temas y tienen dificultad con los conceptos abstractos. Las destrezas en juegos repetitivas, un campo limitado de intereses, y destrezas sociales impedidas son evidentes además. También son comunes las reacciones insólitas a la información sensorial, por ejemplo, los ruidos fuertes, luces, y ciertas contexturas de la comida o tejidos.
locausa El Autismo no tiene una sola causa. Los investigadores creen que algunos genes, así como factores ambientales tales como virus o químicos, contribuyen al desorden. Los estudios de personas con Autismo han encontrado anormalidades en algunas regiones del cerebro, incluyendo el cerebelo, la amígdala, el hipocampo, el septo y los cuerpos mamiliares. Las neuronas en estas regiones parecen ser más pequeñas de lo normal y tienen fibras nerviosas subdesarrolladas, las cuales pueden interferir con las señales nerviosas. Estas anormalidades sugieren que el Autismo resulta de una ruptura en el desarrollo del cerebro durante el desarrollo fetal. Otros estudios sugieren que las personas con Autismo tienen anormalidades en la serotonina y otras moléculas mensajeras en el cerebro. A pesar de que estos hallazgos son intrigantes, éstos son preliminares y requieren más estudios. La creencia inicial de que los hábitos de los padres eran los responsables del Autismo han sido ahora refutados. Otros desórdenes, incluyendo el síndrome de Tourette, impedimentos en el aprendizaje y el desorden del déficit de la atención, a menudo ocurren con el Autismo pero no lo causan. Debido a razones aún desconocidas, alrededor del 20 al 30 por ciento de las personas con Autismo también desarrollan epilepsia cuando llegan a la etapa adulta. Aunque personas con esquizofrenia pueden mostrar comportamiento similar al Autismo, sus síntomas usualmente no aparecen hasta tarde en la adolescencia o temprano en la etapa adulta. La mayoría de las personas con esquizofrenia también tienen alucinaciones y delusiones, las cuales no se encuentran en el Autismo.
genetica Estudios recientes fuertemente sugieren que algunas personas tienen una predisposición genética al Autismo. Los científicos estiman que, en las familias con un niño Autista, el riesgo de tener un segundo niño con el desorden es de aproximadamente cinco por ciento, o uno en 20, lo cual es mayor que el riesgo para la población general. Los investigadores están buscando pistas de cuáles son los genes que contribuyen a este aumento en la susceptibilidad.
sintomas Los síntomas en muchos niños con Autismo mejoran con intervención o según el niño madura. Algunas personas con Autismo eventualmente viven una vida normal o casi normal, sin embargo, los reportes de padres de niños con Autismo indican que las destrezas de lenguaje de algunos niños retroceden temprano en la vida, usualmente antes de los tres años de edad. Este retroceso a menudo parece ligado a la epilepsia o a actividad cerebral parecida a convulsiones. La adolescencia también empeora los problemas de comportamiento en algunos niños con Autismo, los cuales se deprimen o paulatinamente se vuelven incontrolables. Los padres deben estar preparados para ajustar el tratamiento a las necesidades cambiantes de sus niños.
tratamiento Al presente no hay cura para el Autismo. Las terapias o intervenciones son diseñadas para remediar síntomas específicos en cada individuo. Las terapias mejor estudiadas incluyen intervenciones médicas y de educación/conducta. Aunque estas intervenciones no curan el Autismo, ellas a menudo logran una mejora substancial.
aspectos Los estudios dirigidos a identificar las anormalidades subyacentes en el cerebro del Autista a través de nuevos métodos de imágenes cerebrales y otras técnicas innovadoras. Algunos científicos esperan poder identificar los genes que aumentan el riesgo de Autismo. Otros están estudiando aspectos específicos del comportamiento, el procesamiento de información y otras características para entender precisamente cómo los niños con Autismo difieren de otras personas y cómo estas características cambian con el tiempo. Los resultados pueden llevar a mejores estrategias para la detección e intervención temprana. Estudios relacionados están examinando cómo el cerebelo desarrolla y procesa información, cómo funcionan las diferentes regiones del cerebro en relación la una con la otra y cómo alteraciones en esta relación durante el desarrollo pueden resultar en las señales y síntomas del Autismo. Los investigadores esperan que esta investigación provea nuevas pistas de cómo se desarrolla el Autismo y cómo anormalidades en el cerebro afectan el comportamiento.
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causas Se han identificado múltiples factores neurológicos, sin embargo aún no se establece una única causa, la investigación actualmente se orienta hacia lo genético.
teoria La posibilidad de una normalidad genética fue contemplada por el Dr. Leo Kanner, donde el Autismo empezó a considerarse como una condición innata. Desde los años setentas hasta la fecha se relaciona las conductas Autistas con estudios que señalan signos de disfunción neurológica:
Actualmente se ha estudiado la conexión neuronal, observando que la dopamina y serotonina juegan un papel importante en la transmisión de impulsos sensoriales, a nivel ínter sináptico se ha encontrado que estos neurotransmisores en ocasiones pueden llegar al cerebro en gran cantidad y con un gran impulso, sin embargo en otras ocasiones el proceso en la transmisión de impulso es lento. Por lo tanto, el síndrome comportamental Autista también puede deberse al alto umbral de receptividad sensorial efectiva en el niño, lo cual es el producto de un bajo nivel de activación del sistema límbico del cerebro medio. El niño no codifica las experiencias sensoriales, por lo que carecen de sentido para él y por lo tanto no les da respuesta. No logran ser gratificadoras impidiendo una memorización tanto a corto como a largo plazo, es difícil lograr un aprendizaje real. En la conducta Autista existe una notable deficiencia en la modulación fisiológica de los estímulos sensoriales y modulación defectuosa del input sensorial puede manifestarse como una falta de respuesta o como una reacción exagerada hacia los estímulos sensoriales, esta moderación defectuosa del input sensorial es una característica intrínseca del síndrome comportamental Autista.
retraso Si bien el Autismo no ha sido definido con exactitud debido a las múltiples causas que se le pueden atribuir, puede ser confundido con otros problemas. Los niños pasan por una etapa normal del Autismo, donde el mundo gira sobre sí mismo y reacciona en base a sus percepciones subjetivas sin embargo entre los 3 y 6 meses salen de esta etapa. La confusión entre la deficiencia mental y el Autismo es común; la diferencia radica en que el retraso psicomotor en el niño débil mental es definitivo y esta establecido. Por otro lado el desarrollo desigual de habilidades, en el niño Autista se presenta una ejecución cercana a lo normal e implica habilidades de memoria, relaciones espaciales y musicales en contraste de la ejecución subnormal de las pruebas verbales. Por muchos autores el Autismo fue considerado como una manifestación temprana de la esquizofrenia. Sin embargo, actualmente, hay importantes diferencias, en cuanto al tratamiento el niño con esquizofrenia tiene mejores resultados con el tratamiento psicofarmacológico y los niños Autistas responden mejor a los tratamientos psicoeducacionales. Se han propuesto las siguientes diferencias:
Hay diversos síndromes como el de Rett, de Asperger de Angellman y el de Williams que llegan a ser confundidos con el Autismo y que a pesar de conductas similares al Autismo presentan otras características. Se debe de tener, en la medida de lo posible claridad con respecto a un Autismo primario o a la presencia de conductas autistas, evaluar el caso para así proponer un tratamiento adecuado.
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