La primera sensación que enfrentan los padres al saber que tienen un niño con algún tipo de lesión cerebral ya sea al momento de nacer, durante su desarrollo o por algún accidente, es simplemente aterradora. La mayor parte de la gente no tiene la más mínima idea en relación con los niños que presentan algún tipo de lesión cerebral, la información que nos ha llegado por lo regular es limitada y se basa en una colección de cuentos o algunos detalles de niños de vecinos o familiares, pero cuando esto nos afecta directamente, sentimos que el mundo se nos viene encima, tratamos de buscar culpables y sentimos que no podremos superarlo. Poco a poco viene la aceptación y tenemos la tares de buscar información y la ayuda necesaria, lo primero que hacemos es acudir con el médico familiar y sentimos que no nos dio la información que nosotros necesitábamos, acudimos con los especialistas y siguen los estudios y pruebas para saber el nombre científico o la causa y por lo regular nos dejan en lo mismo y nos sentimos mas frustrados y confusos, no sabemos hacia donde dirigirnos y se nos dice que les demos algún tipo de terapia ocupacional o física y nos pasamos buscando la respuesta, y cuando cos damos cuenta ha pasado mucho tiempo y seguimos sin ver resultados. Lo unico que quiero decirles, es que hay muchos tipos de lesión que poco a poco compartiré con ustedes y que cada niño es diferente, pero todos tienen la oportunidad de salir adelante, ya que el cerebro crece con el uso y hay muchos descubrimientos acerca de este, que nos permiten brindar a nuestros hijos mayores oportunidades, el pronostico puede ser muy incierto pero tengan fe y piensen que como padres pueden darles a sus hijos muchísimas oportunidades. Podemos recomendar algunos libros donde se informarán y entenderán que lo principal que tienen que hacer es empezar a estimular a sus hijos y brindarles la mejor oportunidad de salir adelante y que nadie es capaz de ayudarlos mas que ustedes, ya que ustedes son los padres, los que conviven con ellos y los que mejor los conocen y lo mas importante es la fe que tienen en ellos. El primer libro es Que hacer con tu niño con lesión cerebral; Como ayudar a tu bebé a ser físicamente excelente; Como enseñar a leer a tu bebé; Como dar conocimientos enciclopédicos a tu bebé; y Como enseñar matemáticas a tu bebé, todos estos libros del autor Glen Doman, en estos libros encontrarán esperanza y soluciones y podrán empezar a trabajar con ellos inmediatamente. La Parálisis Cerebral; es un término aplicado a un grupo de individuos quienes son discapacitados físicamente y es muy importante saber que no están discapacitados mentalmente, estos niños exhiben problemas que afectan la habilidad de crear movilidad (arrastrarse, gatear, caminar) para usar sus manos (comer, escribir, vestirse) y para hablar. Este grupo es dividido en grupos basados principalmente en que sus músculos o el control de la función de estos es anormal, en cada grupo el nivel de severidad varía dependiendo de las áreas del cuerpo que estén afectadas. Podrán ver más adelante que hay muchos tipos de Parálisis Cerebral o que se puede exhibir en diferentes formas durante el desarrollo. Excepto en casos muy severos, donde la lesión haya ocurrido en el nacimiento, el niño por lo regular es diagnosticado hasta los 6 o 24 meses después o hasta que los síntomas sean obvios. La parálisis cerebral rebela el resultado de una lesión del sistema nervioso central antes o después del nacimiento, la clasificación primaria de una parálisis cerebral de acuerdo a la localización que con mas frecuencia ocurre, es la siguiente: Cuadriplejia: donde están envueltos ambos brazos y piernas. Hemiplejia: cuando está envuelto un lado del cuerpo ya sea el brazo y la pierna derecha o izquierda. Diplejia o Paraplejia: cuando son las dos piernas. Triplejia: envuelve a tres extremidades, usualmente ambas piernas y un brazo.
espasticidad La forma más común de la parálisis cerebral es la espástica, el término espasticidad se refiere a la función individual de los músculos dentro del cuerpo del niño. Cuando un niño con espasticidad intenta mover un miembro o si alguien procura estirarle un músculo, este responde con una contracción fuerte o rígida en donde la flexión del músculo está centrada en los músculos flexores, la extensión opuesta de los músculos siempre es más estrecha y pierden algunos de ellos la habilidad funcional, si un miembro está en completa rigidez por largos períodos de tiempo, esta condición rebela lo que es llamada contractura, en donde la función del miembro es casi completamente inhibida. Los músculos espásticos de las piernas tienden a limitar el movimiento de la rodilla, las piernas por la espasticidad de los músculos aductores tienden a cruzarse una con otra, lo que hacen que levanten la cadera y giren él pié hacia adentro. La espasticidad involucrada con los brazos resulta una pelea de los músculos flexores, es como empujar los hombros hacia adentro del cuerpo y las manos y muñecas hacia la barbilla. Las partes posteriores de las manos tienden a venir juntas y la flexión de los dedos en un puño apretado. Asociado al niño espástico uno encuentra a menudo un sobresalto en respuesta al estímulo, a la respiración ineficaz, la curvatura de la espina dorsal (que resulta por una posición rígida sin el desarrollo necesario de los músculos del tronco que permitirá que el niño sostenga su espina dorsal) y al incidente de desarrollar los huecos normales de la cadera debido a la dificultad en la realización del movimiento normal de sus piernas. Problemas visuales tales como Nigstasma (vibración de los ojos) o Strabismus (carencia de convergencia, inhabilidad de los ojos a trabajar juntos en unión) son también evidentes. Muchos niños espásticos exhiben actividad eléctrica anormal en sus cerebros, dando como resultado una actividad convulsiva. En algunos casos los niños espásticos sufren de una cierta pérdida de capacidad mental. También se tienen que mencionar algunas cirugías ortopédicas en estos niños, tenemos que recordar que algunos problemas de cadera, tendones, talones, etc., muchas veces se operan aunque no sea necesario, solo pensando en el músculo cuando no pensamos que este impedimento viene del cerebro; algunas veces se puede corregir con algún tipo de rehabilitación y no necesariamente con cirugía. Casi siempre que se realizan este tipo de cirugías, viene una complicación más seria que el problema original ya que el ortopedista corta un músculo o tendón espástico y cuando el niño llega a cierta edad y se ha desarrollado, esa extremidad estará perdida o muy anormal, por ejemplo, si el músculo espástico aductor es cortado por causar piernas de tijera, la función de este músculo no podrá mantenerse por mucho tiempo (tener sus piernas derechas) y cuando el niño intente gatear o caminar no podrá hacerlo porque sus piernas tenderán a extenderse causando al niño dificultades al sostener su cuerpo derecho.
rigidez El niño con rigidez se caracteriza por la continua y simultanea contracción de los extensores y flexores que resulta un movimiento general involuntario, opuesto e inapropiado. Las extremidades de un niño con rigidez están en una posición arqueada, la espalda rígida y la cabeza y los pies a los extremos del arco; la rigidez del niño puede permitir algunos movimientos controlados, algunas complicaciones asociadas generalmente son: Problemas respiratorios. Visión y audición pobres. Problemas convulsivos.
fracidez La flacidez y Atomía afortunadamente son relativamente raros o poco común, son difíciles de tratar y se deben diferenciar por las condiciones de los músculos, como algunas formas de distrofia muscular, la ataxia es caracterizada por perdida de balance y una coordinación pobre. El niño puede tener unos músculos normales y un buen tono, pero como los factores del balance son inadecuados, al intentar caminar es difícil y peligroso y probablemente imposible, estos niños tienen dificultad para medir la cantidad de movimiento que están haciendo con alguna extremidad.
causa Los niños diagnosticados con parálisis cerebral son niños que tienen una lesión cerebral, estas lesiones ocurrieron antes, durante o después del nacimiento, la lesión del cerebro indirectamente es la causa de la carencia de función normal de estos niños, la causa directa de la disfunción es la desorganización del cerebro que es causada por la lesión, su tamaño y ubicación determina el grado por el cual le lesión produce desorganización. La lesión puede ser el resultado de muchas causas, las lesiones prenatales pueden ser causadas por infecciones maternas, trauma, problemas metabólicos, incompatibilidad de RH, mala nutrición, hemorragias, falta de oxigeno. La lesión durante el nacimiento puede ser provocada por anoxia, hemorragias, lesión mecánica o problemas asociados con el pre o post parto; después del nacimiento la lesión puede ser causada por infecciones, trauma, substancias tóxicas, anoxia. Solo numeramos algunas causas ya que pueden ser muchas mas, por lo regular son desconocidas, pero lo más importante es el tratamiento que se les dé y el apoyo de la familia.
como-saber ¿COMO SABER QUE UN NIÑO TIENE PARÁLISIS CEREBRAL? Así como hay varias áreas afectadas, hay muchos niveles de intensidad de la parálisis cerebral. Algunos no tienen problemas de comunicación y habilidades sensoriales y sólo tienen un trastorno motor leve; otros en cambio pueden tener problemas de movimientos severos, alteraciones sensoriales múltiples y una comunicación muy limitada.
cuanto-tiempo Cada niño es diferente y único. Dependiendo de las habilidades que tenga el niño va a tener diferente capacidad para recuperarse y compensar las dificultades que le acarrea la lesión cerebral. Mucho depende de obtener un diagnóstico correcto y de asegurar un tratamiento de estimulación adecuado en el cual la familia tenga una amplia participación. El niño con lesión cerebral siempre aprende, su función continuamente esta cambiando aunque algunas veces estos cambios sean muy lentos y difíciles de reconocer.
que-hacer Para que el niño tenga una oportunidad se requiere que la familia se mantenga unida y se dé apoyo mutuo. Que cada miembro aprenda rápidamente como puede ayudarse en beneficio tanto para el niño como para la familia. Mucho del éxito en la recuperación del niño depende de la paciencia, persistencia y dedicación en el cuidado que se le brinda diariamente. Es muy importante mantener líneas de comunicación eficientes entre los miembros de la familia y los profesionales que atienden al niño.
consecuencias El hecho de tener un niño con lesión cerebral es muy traumático. Fácilmente la familia puede agotarse mental, física y emocionalmente. Es difícil tanto para el niño como para la familia. Muchas veces el primer contacto con estos problemas es tan repentino que no hay tiempo para lograr un ajuste adecuado. Hay veces que se puede estar tan cansado que la persona siente que ya no puede más. Ante esta situación, se puede tomar la actitud más peligrosa que es mantenerse aislado. Entre más sabe la familia sobre la parálisis cerebral y más participa en el cuidado, el panorama futuro para el niño y su familia mejora.
problemas Problemas de inteligencia: Dificultad para procesar información. Falta de velocidad, seguridad y consistencia en las respuestas. Falta de atención Problemas para tomar decisiones. Dificultades de memoria. Trastornos del lenguaje. Confusión para seguir ordenes, secuencias y direcciones. Trastornos perceptuales: Problemas en visión, audición, interpretación de sensaciones. Problemas en la interpretación de tiempo y espacio. Alteraciones del gusto y del olfato. MOLESTIAS FÍSICAS: Problemas para alimentarse. Crisis convulsivas. Problemas del movimiento, posturas, contracturas, deformidades. Trastornos del sueño Babeo. Irritabilidad, poca tolerancia al estrés. Dependencia, negación, apatía, agresividad
tratamiento El principal objetivo en el tratamiento de la parálisis cerebral es conseguir que los niños alcancen el máximo grado de independencia dentro de las limitaciones impuestas por su minusvalía motora y por el resto de alteraciones que presentan. En general, no se puede establecer el grado de afectación hasta que el niño tiene aproximadamente dos años. La medicación puede mejorar ciertos aspectos de la enfermedad: los anticonvulsivos por ejemplo son útiles para controlar las crisis epilépticas. Como quiera que sea, antes que nada debemos hacer un diagnostico basado en estudios neurológicos para que la lesión sea localizada y pueda ser eliminada la posibilidad de un desorden progresivo e indicar si tiene que haber alguna intervención médica o el tratamiento a seguir. Todos los niños con parálisis cerebral son niños con lesión, aunque no todas las lesiones cerebrales son solo parálisis. La parálisis cerebral y un gran número de lesiones cerebrales tienen una gran desorganización y pérdida de función en el cerebro, por ejemplo un niño con lesión en el cerebro medio no presentará una función anormal al nacer, la presentará cuando vaya desarrollando y al llegar a ese nivel se le tendrá que dar un programa específico para poder organizar su cerebro y crear nuevas vías o conexiones. Las células cerebrales que mueren no se pueden reparar, pero con estimulación, nuevas conexiones crecen en las células vivas permitiendo así que esa parte sana del cerebro asuma la función de esa lesión o de las células muertas; entre mas conexiones de células cerebrales haya o se logren, mejor va a ser la función. Cuando se da un diagnóstico sintomático a una parálisis cerebral o cualquier tipo de lesión cerebral, no se está identificando el problema y en caso de proporcionar un tratamiento disminuirán los síntomas pero no la causa del daño. El problema de un brazo espástico es problema del cerebro, el de una pierna rígida también, así que con un tratamiento sintomático trataremos extremidades y no realmente la lesión del cerebro. La organización neurológica es un proceso que puede ser acelerado si incrementamos la frecuencia, intensidad y duración de una estimulación apropiada y esto se encargará de hacer las conexiones y así incrementar la función.
pronostico En primer lugar, hay que tratar a estos niños no solo sintomáticamente ya que este tratamiento no muestra grandes cambios en este tipo de niños, algunos de estos niños han fracasado por no haber sido capaces de darles una estimulación correcta y han sido diagnosticados como incurables y por esa sola razón se dejó de darles una oportunidad. Los problemas motores en los niños son lentos y tienen dificultad de salir adelante, pero dándoles la oportunidad de una estimulación intensiva pueden lograr mucho; una hora de terapia diaria o por semana no es suficiente para ningún niño que tenga una lesión cerebral, el cerebro necesita estimularse con mucha frecuencia, intensidad y duración. Hay que evaluar al niño para ver el nivel de desarrollo, hacer un programa específico, enseñar a los padres y hacerles entender que si ellos se involucran en el programa, los resultados pueden ser muy favorables, mas si su programa es intensivo, lo que significa muchas horas al día. |
|