LA HISTORIA DE ALAN EZEQUIEL

El 12 de agosto de 2001 nació Alan inmediatamente el Pediatra habla con mi esposo y le comenta que le niño tiene rasgos de Síndrome de Down, lo tomó con mucha calma y solo le preguntó que si el bebé estaba bien de salud, el Pediatra sorprendido por la reacción de mi esposo le pregunta que si sabía lo que significaba Síndrome de Down, su respuesta fue afirmativa y le dijo que lo único que le preocupaba era la salud del bebé.

Cuando mi esposo pasó a verme yo no sabía nada y le pregunté si ya había visto a nuestro hijo y le pregunté como estaba, me respondió que el bebé nació con rasgos de Síndrome de Down, me puse a llorar sin poder decir nada, el me decía que el niño estaba bien que me calmara que era nuestro hijo.

A mi no me importaba como había nacido solo me daba vueltas la cabeza pensando: si el bebé iba a sufrir, que iba a pensar mi esposo de mi, si lo iba a rechazar y tantas cosas que solo Dios sabe.

Dios nos había bendecido ya con nuestro primer hijo Cesar, pero un niño especial te cambia la vida por completo. A los dos meses de nacido, el Pediatra nos mandó a estimulación temprana ya que decía que el bebé estaba muy aguadito, no sostenía la cabeza, no agarraba las cosas y seguía los objetos muy lento.

Cesar nuestro hijo se preparaba para realizar su Primera Comunión, yo escuchaba las pláticas con la Sra. Mary Carmen quien me preguntaba por el bebé, yo le comenté que tenía Síndrome de Down y me dijo que una amiga de ella tenía un Centro Neurológico y que iba a hablar con ella.

Días después ya me tenía la gran noticia de que a mi hijo le habían otorgado una beca, fuimos a conocer el Centro, le realizaron una valoración a Alan, le dieron un programa de estimulación y empezamos a trabajar con el. Al mes de estar ahí, yo aprendí mucho de la directora, de las mamás y del personal, empezando por como tratar al niño, darle mucho amor, entusiasmo, paciencia, crecer como persona, tener mas sensibilidad, apreciar y valorar todo lo que pasaba a mi alrededor, a luchar y a superarme día con día y así poder sacar adelante a mi pequeño Alan. Seguimos trabajando con el con una terapia intensa y completa en la cual me ayudan mi esposo, mi hijo y mi hermana.

Todos y cada uno de sus logros nos llenan de alegría pero mi mayor emoción fue encontrarlo sentado en la cama sin la ayuda de nadie, en ese momento lo abracé, lo besé y me puse a llorar de tanta felicidad y alegría.

A la fecha mi hijo ya se arrastra, gatea, se sostiene de los muebles y se pone de pie, dice palabras como mamá, papá y agua, pone atención cuando le hablan y muchas cosas más, el ahora tiene un año seis meses.

Por esta razón la familia Cruz Garcés queremos agradecer y pedir a Dios por la Sra. Mary Carmen Enríquez y por la Sra. Alma por brindarnos su ayuda.

Agradecemos también a todas las personas que apoyan al Centro Infantil con donativos, Becas y colectas para seguir ayudando a los niños de escasos recursos, también agradecemos a familiares y amigos por el apoyo brindado.

Que Dios los Bendiga a todos.

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