| Cuando mi esposo
pasó a verme yo no sabía nada y le pregunté si ya había visto a nuestro hijo y le
pregunté como estaba, me respondió que el bebé nació con rasgos de Síndrome de Down,
me puse a llorar sin poder decir nada, el me decía que el niño estaba bien que me
calmara que era nuestro hijo. A mi no me importaba
como había nacido solo me daba vueltas la cabeza pensando: si el bebé iba a sufrir, que
iba a pensar mi esposo de mi, si lo iba a rechazar y tantas cosas que solo Dios sabe.
Dios nos había bendecido ya con nuestro primer hijo Cesar,
pero un niño especial te cambia la vida por completo. A los dos meses de nacido, el
Pediatra nos mandó a estimulación temprana ya que decía que el bebé estaba muy
aguadito, no sostenía la cabeza, no agarraba las cosas y seguía los objetos muy lento.
Cesar nuestro hijo se preparaba para realizar su Primera
Comunión, yo escuchaba las pláticas con la Sra. Mary Carmen quien me preguntaba por el
bebé, yo le comenté que tenía Síndrome de Down y me dijo que una amiga de ella tenía
un Centro Neurológico y que iba a hablar con ella.
Días después ya me tenía la gran noticia de que a mi hijo
le habían otorgado una beca, fuimos a conocer el Centro, le realizaron una valoración a
Alan, le dieron un programa de estimulación y empezamos a trabajar con el. Al mes de
estar ahí, yo aprendí mucho de la directora, de las mamás y del personal, empezando por
como tratar al niño, darle mucho amor, entusiasmo, paciencia, crecer como persona, tener
mas sensibilidad, apreciar y valorar todo lo que pasaba a mi alrededor, a luchar y a
superarme día con día y así poder sacar adelante a mi pequeño Alan. Seguimos
trabajando con el con una terapia intensa y completa en la cual me ayudan mi esposo, mi
hijo y mi hermana.
Todos y cada uno de sus logros nos llenan de alegría pero
mi mayor emoción fue encontrarlo sentado en la cama sin la ayuda de nadie, en ese momento
lo abracé, lo besé y me puse a llorar de tanta felicidad y alegría.
A la fecha mi hijo ya se arrastra, gatea, se sostiene de los
muebles y se pone de pie, dice palabras como mamá, papá y agua, pone atención cuando le
hablan y muchas cosas más, el ahora tiene un año seis meses.
Por esta razón la familia Cruz Garcés queremos agradecer y
pedir a Dios por la Sra. Mary Carmen Enríquez y por la Sra. Alma por brindarnos su ayuda.
Agradecemos también a todas las personas que apoyan al
Centro Infantil con donativos, Becas y colectas para seguir ayudando a los niños de
escasos recursos, también agradecemos a familiares y amigos por el apoyo brindado.
Que Dios los Bendiga a todos. |