1.800 Kg., respiró bien al nacer y estuvo en incubadora durante
un mes y cinco días, pesando finalmente 2.200 Kg. El niño se desarrolló normalmente
durante los dos primeros meses, aunque se veía algo sin saber a ciencia cierta de que se
trataba, yo insistía al Pediatra de que el niño tenía algún problema, porque a los 10
meses de edad no se sentaba solo, no se paraba, su brazo derecho no lo movía con la misma
facilidad que el izquierdo, eso sí, siempre sonriente y feliz.
Se le efectuaron estudios
neurológicos tales como Resonancia Magnética, Audiogramas y visión; el diagnóstico que
nos dieron fue el de Parálisis Cerebral Infantil, Hipóxia Neonatal y Prematurez.
A los dos años de edad fue
internado por Bronquitis Alérgica.
Durante tres años Alberto tuvo
terapias física, de lenguaje, natación y le hacíamos ejercicios en el hogar desde los
diez meses de edad, sin embargo notamos un estancamiento.
Posteriormente tuvimos una
entrevista con la Sra. Alma Luz Trimmer de Gracia y ella con su sencillez y gran amor por
los niños, le realizó un diagnóstico neurológico y sensorial al niño.
El 19 de febrero de 1999 inicia
nuestro trabajo con Alberto en el Centro Infantil para el Desarrollo Neurológico y
Alberto contaba con una edad cronológica de 46 meses y su edad neurológica era de 21
meses, presentaba un retraso de 25 meses, su respiración era bastante mala, babeaba
constantemente, no controlaba esfínteres, estaba demasiado rígido y su movilidad y
competencia manual eran muy pobres.
Se le dio un programa de trabajo
de acuerdo con sus necesidades para efectuarlo por tres meses y valorarlo al término de
este período y desde entonces estamos trabajando con betito. El ha tenido cambios muy
favorables a la fecha, sus enfermedades solo han sido gripas como las de cualquier niño
de su edad, su desarrollo motor es bueno, gatea en un patrón cruzado, aun cuando no
camina solo, lo hace con ayuda, él es un niño feliz, le gusta la música, le encanta
bailar y es el admirador número uno de Tatiana y su vocabulario ha tenido cambios muy
favorables.
Tatiano como en ocasiones le
dice Alma, ha mejorado en su coordinación motriz fina, ya sostiene y juega mucho mejor
con objetos, convive mucho con su hermana mayor Biby, quien también le ayuda a realizar
sus ejercicios y tareas, actualmente tiene 5 años nueve meses y betito tiene ahora una
mejor calidad de vida que antes.
Me dicen ser una madre especial
porque el Señor bendijo mi vida al darme un hijo especial, sé valorar el esfuerzo que
día con día hace mi hijo por salir adelante, por ser un niño como cualquier otro,
quizá a el le cueste mas trabajo que a otros desarrollarse completamente, pero confiamos
en Dios y sabemos que algún día betito saldrá adelante, nunca consideraré los avances
de mi hijo como cosa ordinaria, cuando mi hijo logre caminar por vez primera, será el
Señor testigo de nuestro gran amor y esfuerzo hacia él y lo amaremos mas, gracias por el
apoyo total de mi esposo y de mi hija en esta bendición, que el Señor bendiga nuestro
hogar por siempre. |