| Mi embarazo
transcurrió en forma normal, pero del séptimo mes en adelante me hinché y entumecí de
las extremidades, pero en exceso, el Ginecólogo me decía que era normal, que no me
preocupara, que eso no afectaba al bebé. Yo esperaba un parto normal, pero fue cesárea
por decisión del Doctor debido a que mi presión arterial se estaba elevando demasiado y
yo sentía que no alcanzaba a respirar, tras cada contracción tenía preclamsia. Cuando Brandon nació todo fue normal para los Médicos que nos
atendieron, al nacer nos parecía un bebé completamente sano y normal, pesó 3.100 Kg.,
al nacer y midió 51 centímetros. A los tres meses se veía muy listo, pues sostenía muy
bien su cabeza y se rodaba, no le gustaba que lo cargáramos en la posición de arrullo,
él quería que lo trajéramos parado siempre.
Se enfermaba muy seguido de gripa pero de ahí no pasaba,
mes tras mes lo llevábamos a revisión con su Pediatra nos comentaban que su desarrollo
era como el de cualquier bebé, pero muchas veces nos tocaban Médicos que no nos orientan
e informan lo que un bebé sano debe ir haciendo por etapas de acuerdo a los meses que
tenga el niño.
Brandon caminó al cumplir un año y un mes de edad,
después nació mi segunda hija y fue ahí donde empecé a notar ciertas diferencias en su
desarrollo, pero me decían que todos los bebés se desarrollan de forma diferente, ni
hija gateaba a los 8 meses, cosa que Brandon nunca hizo y a los dos años de edad ya
hablaba y pronunciaba todo muy bien; esto me preocupaba y se lo comenté a una amiga que
es Doctora, ella lo observaba muy a fondo, lo cual siempre le agradeceré, por ser tan
atenta y tener un gran corazón.
Mi amiga nos contactó con un Neurólogo para que le
practicaran una valoración a Brandon, le mandó hacer una tomografía cuyo resultado fue
una lesión cerebral y su diagnostico fue Atrofia cortical y subcortical, la cual afecta
el lenguaje, la atención, concentración e hiperactividad.
Recuerdo que le platicábamos a Brandon y era como si no nos
escuchara, ni siquiera nos enfocaba a los ojos y eso era muy triste para nosotros. El
Neurólogo solo nos recomendó terapia de lenguaje y de juego y nos contactó con una
Psicóloga que atendió bien a mi hijo y se lo agradezco mucho, pero yo sentía que no era
suficiente, aparte de que el niño tenía problemas respiratorios y no quería cooperar en
las sesiones.
Dejamos la terapia porque sus problemas respiratorios se
hicieron crónicos, tenía los oídos muy afectados porque los medicamentos que le habían
recetado no eran los indicados razón por la que cambiamos de especialista; lo tubo en
tratamiento un año y se le hicieron dos cirugías en los oídos, adenoides y amígdalas;
meses después invitaron a mi esposo a conocer un Centro donde atendían a niños como el
nuestro, cuando conocimos este Centro Infantil nos gustó, pues no teníamos ni idea de
que existiera este tipo de terapia, el método del señor Glen Doman ha sido para mí la
terapia más completa que he conocido hasta hoy, pues aún cuando no es fácil, da muchos
resultados, en mi hijo he visto cambios, hoy Brandon no habla, pero yo se que me entiende
y percibe mis estados de animo, yo soy su mundo y el es mi vida.
Yo sé que muchas cosas las comprende, ya no es tan
hiperactivo como antes, me busca con la mirada hasta enfocarme los ojos con profundidad y
eso no lo hacía antes, no lo toleraba. También identifica las lecturas que se le
enseñan en el Centro Infantil, coopera mas en sus ejercicios y camina mas aprisa, esta
terapia me ha enseñado a ver la vida de otra manera, yo no veo la situación de mi hijo
como una desgracia, al contrario, me siento muy feliz porque Dios me eligió a mí para
tener a este ángel que nos ha enseñado a valorar la vida y a dar amor sincero. Cada día
que pasa le doy gracias a Dios por tenerlo otro día más con nosotros.
Brandon es un niño muy querido por toda nuestra familia y
todos lo apoyan, su hermana lo adora, hace poco en su clase comentaban acerca de los
derechos de los niños y ella les platicó a sus compañeros y maestra que tenía un
hermanito con discapacidad y que todos deberían de ayudarlos con un detalle, esto me lo
comentó cuando llegó de su escuela y me sentí muy orgullosa de ella y pensé ¿Porqué
la demás gente no abre un poquito mas su corazón y ayuda a estos niños cuando se
encuentran con ellos?
Hace pocos meses su actual Neurólogo, excelente Médico,
nos ayudó a atender a Brandon con mas profundidad y descubrimos lo que esto significa, es
muy triste, sentía que me derrumbaba cuando lo supimos, pero ya me superé. Con esto
quiero decirles que no nos dejemos vencer con todo lo malo que nos venga, porque nos
deprimiremos y eso no es lo correcto.
Todas las mamás del Centro Infantil para el Desarrollo
Neurológico somos un equipo, siempre estamos juntas y nos apoyamos, motivamos a nuestros
hijos con amor. Agradezco a Alma Trimmer de Gracia y a todo su personal su apoyo a
nuestros hijos y sus ganas de trabajar con estos niños especiales.
Espero que esta historia la puedan leer padres de niños
especiales y les sirva de estímulo, no se depriman y sepan que no son los únicos que
pasan por una situación así, debemos atender a nuestros hijos con o sin discapacidad con
mucho amor, comprensión y paciencia.
Muchas gracias,
Carolina B. De Barrios |