Ahora
vamos a compartir con ustedes la historia de checo a quien al nacer le diagnosticaron
obstrucción en el ventrículo lateral izquierdo, comúnmente conocida como hidrocefalia.
Al nacer el niño, tras un embarazo en apariencia sin complicación
alguna, lo único que recuerdo es que el día del nacimiento sin darme explicaciones me
sedaron. Pasada la noche, al amanecer
llegaron a mi habitación la pediatra acompañada por mi esposo y me dieron la noticia,
él bebe había nacido con hidrocefalia y era necesario efectuar pruebas de gabinete para
confirmarlo y conocer la gravedad real del padecimiento.
Quiero decir que desde el primer momento en que tuve a checo entre
mis brazos y lo amamante, di gracias a dios por enviármelo y todos los días le pido al
señor su bondad para nosotros.
A los 21 días de nacido una resonancia magnética que especialistas
del hospital Muguersa en Monterrey, N.L. le efectuaron reconfirmó él diagnostico:
hidrocefalia. Con tal información
regresamos a Tampico, para consultar un neurocirujano quien asevero que nuestro bebe: No
iba a crecer, no se iba a mover y su pronostico en su desarrollo motor era por demás
desalentador.
A la fecha lo más difícil tal vez no ha sido manejar adecuadamente
las complicaciones de la hidrocefalia, sino que en sus primeros tres años lo han sometido
a catorce intervenciones quirúrgicas, creo sin temor a equivocarme los 24 meses iniciales
transcurrieron para mi esposo y para mí entre pasillos de hospitales y antesalas medicas.
Gracias a la bondad infinita de nuestro señor Jesucristo que no da a
nadie mayor prueba de la que pueda superar nuestros padres han sido un invaluable sostén
en los momentos mas duros, sobre todo cada vez que los innumerables especialistas que han
atendido al niño anunciaban la necesidad de volver a ingresar al quirófano.
Se preguntaran porque tantas y tantas operaciones, lo que ha sucedido
es que la salud del niño desde su nacimiento fue muy quebrantada a grado tal que padeció
desnutrición en tercer grado. Y ha sido
candidato asiduo a las neumonías, sumado a ello fue necesario cambiarle válvula que el
neurocirujano le coloco casi al nacer en la cabeza para drenarle el liquido
cefalorraquideo.
¿Que hacer, como rehabilitarlo?
Cuando Sergio era un bebe, mis suegros acudieron de vacaciones
a un lugar llamado Avandaro, y en una librería de ese sitio compraron para nosotros un
libro de titulo Que hacer por tu hijo con lesión cerebral cuyo autor es Glenn
Doman.
Al leer el texto muchas dudas sobre lo que pasaba con el niño se
despejaron y muchas mas comenzaron a inquietarme. En
el reverso del libro encontramos la dirección y datos de los Institutos para el Logro del
Potencial Humano en Filadelfia y vía telefónica me dijeron sobre un curso de
información que se iba a llevar a cabo en la ciudad de México de niños con lesión
cerebral y acudimos.
De regreso del viaje al D.F. el pediatra del niño nos dijo que aquí
en Tampico, una señora de nombre Alma, nos podía ayudar con checo, posteriormente nos
enteramos que iba a instalar un Centro especializado en niños con lesión cerebral y
rápidamente la contactamos, fue en septiembre de 1998 cuando sergito comenzó a trabajar
el programa de estimulación, al año y ocho meses checo era un bebe que vivía abstraído
en su propio mundo, sin poder o querer hacer contacto con quienes le rodeaban.
Ahora el panorama es otro, es un niño bullicioso y juguetón que
muestra con una sonrisa cuando el sitio en que se encuentra y la gente le agrada, e
incluso jala con sus manitas a otros niños como intentando un juego amistoso. Eso es un logro maravilloso que como Mamá me
regocija y además me enorgullece.
En este reto, que es lo que se ha significado checo en nuestras
vidas, sergio mi esposo ha sido mi apoyo, mi mejor amigo y padre amoroso que con serenidad
comparte la responsabilidad que dios no dio al prestarnos a su Angel Enamorado
como le llamo.
Además el trabajar con ahínco a diario con el niño entre
ejercicios, rutinas rodeadas de mamas y abuelas maravillosas, que empeñan sus fuerzas
para ayudar a sus hijos y nietos es muy estimulante.
Gracias a todos por las oraciones, flores, cartas y muestras de
afecto para checo cada vez que en estos dos años ha sido huésped en la Beneficencia
Española; extiendo mi agradecimiento a
nuestro Pediatra, Neurocirujano y a las Enfermeras que con paciencia y cariño han cuidado
a checo en los instantes más difíciles. En este renglón quiero mencionar a Marcelita,
una joven entusiasta que comparte diariamente el trabajo de estimulación de checo, pero
que sobre todo lo quiere y le da sus mejores momentos.
Para finalizar agrego que nuestra vida obviamente es diferente por la
tarea de ayudar a sergito a tener una mejor calidad de vida ya que todas nuestras
actividades giran alrededor de el. Él es el
motor que impulsa mis metas. Eso es
checo, es mi mayor meta cierro los ojos y sueño que con la ayuda de Dios algún
día va a caminar y quizá hablará, pero si eso no pasara, aun así quiero decirles que
somos felices con el ángel enamorado que dios no dio.
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