todos nosotros, nada es coincidencia.
José Daniel nació un 4 de
septiembre de 1999, fue un parto sin problemas, conocí al fin a quien tanto anhelaba
conocer, lo tuve en mis brazos y le di gracias a Dios por permitirme sentir lo que
significaba ser mamá, fue un bebe sano, tranquilo, pero a los 3 meses de edad me di
cuenta de que no movía su lado derecho, no tenía los movimientos de un niño de su edad,
pasó el tiempo y su brazo y pierna seguían igual.
Nosotros vivimos de Pánuco y
somos una familia de escasos recursos así que nos dirigimos con un doctor de la localidad
el cual nos comunicó que posiblemente el niño iba a ser zurdo y que esperáramos un
tiempo ya que el niño todavía estaba muy chiquito para saber si existía algún tipo de
problema.
Después de un par de meses y
sin ningún resultado nos enteramos de una Terapia que daban en una Institución, nos
dirigimos ahí con mucha esperanza, nos atendieron y el medico nos dijo que el niño
tenía dislocado su brazo, que con la terapia que el le daría cada tercer día el niño
se iba a componer, la terapia consistía en meterlo media hora en una tina de hidromasaje
donde permanecía con el agua hasta el cuello, después lo sacaba, le daba masaje con una
pomada y al mes lo dieron de alta ya que según su brazo ya estaba en posición.
Dejamos pasar un mes para ver
que reacción tenía, pero el niño seguía igual, después nos dirigimos a hospitales en
Tampico y ningún doctor nos podía decir el problema del niño hasta que una señora nos
recomendó un Pediatra particular aquí en Tampico; llevamos a Dani con el y nos comunicó
que el niño tenía una leve Parálisis Cerebral pero que con una buena terapia el niño
podía salir adelante.
Nos dirigimos al Centro Infantil
para el Desarrollo Neurológico en febrero del 2001 donde le hicieron una valoración y
nos dijeron lo importante que es estimularlo y que como mamá podía ser su mejor
terapeuta y empezamos a realizar un programa de estimulación especial para Dani, aunque
nos dijeron que teníamos que trabajar diario con el para ver resultados mas rápido, solo
lo llevo 3 veces a la semana ya que vengo desde Pánuco y es un poco complicado, gracias a
Dios hemos visto muy buenos resultados ya que ahora es un niño muy diferente, ya no
depende mucho de mi, se mueve de un lado a otro con mas facilidad, camina y ahora tengo la
seguridad de que va a salir adelante.
Quisiera por este medio dar
gracias por la ayuda que desinteresadamente nos proporcionan algunas buenas personas al
brindarnos una beca para que nuestro hijo pueda tomar esta terapia, ya que sin este apoyo
no sería posible ayudar a nuestro pequeño, que Dios nuestro señor los colme de
bendiciones.
Cristina |