Hola...

Me llamo José Leslie

Quiero decirles que soy muy feliz, tengo unos padres, un hermano y una madrina y amiga maravillosa, que me cuidan, me aman, me dedican su tiempo y nunca les ha importado que yo sea diferente y siempre han buscado la manera de que yo me desarrolle y 

crezca como cualquier persona, yo no puedo caminar, hablar, ir al baño solo, comer por mí mismo, jugar con otros niños, etc., pero esto realmente no me importa porque nunca he sabido como hacerlo y no me ha impedido ser feliz.

Toda la gente que conozco me quiere, respeta y me habla con cariño, donde quiera que mis papas me llevan, a veces se me queda viendo la gente porque yo para comunicar lo que quiero o como me siento, hago movimientos, sonidos o expresiones que no pueden entender; mis papas y mi hermano si lo entienden, saben que si me muerdo significa que estoy desesperado o emocionado, que si me pego con la mano en la cabeza estoy evadiendo algo que me molesta, a veces la saliva sale de mi boca pero no lo puedo controlar porque no respiro bien, que si grito o me río cuando tengo que estar callado es que quiero decir que entiendo lo que están diciendo y que ahí estoy yo también, a mi familia y amigos no les importa y a mucha gente que ya me conoce tampoco y eso me hace sentir bien.

Hay muchos niños como yo que no son felices porque su familia y la gente de su alrededor no los entiende, hay otros que incluso los han abandonado sus papas y aunque están en lugares donde los atienden y los quieren, no han tenido la oportunidad de que los amen como a mí, esto si es muy triste y quisiera pedirle a toda la gente que cuando tengan la oportunidad de conocernos, no se sientan tristes o impotentes ya que nosotros somos felices como somos y mas lo seriamos si nos aceptaran o nos mostraran cariño y afecto, no lastima o compasión, no somos de otro mundo, ni diferentes, solo somos personas especiales que sentimos, que amamos, que nos entristece si nos trata mal o se nos ignora.

Yo sé que Dios nos envío con ustedes para cumplir una misión y esa misión nadie la podría cumplir sin su ayuda, Dios nos enseña a amar y ayudar a nuestros semejantes, ojalá que algún día todos como hermanos nos ayudáramos, nos preocupáramos y entendiéramos a los demás, ya sean como yo o cualquier otra persona que tenga alguna necesidad y así unidos dar lo mejor de nosotros y así dios estará feliz por nosotros y no llorando por no haber aprendido nunca lo que el nos enseñó.

Regresar