5 semanas, al nacer inmediatamente el pediatra nos explico lo
que podía suceder y no pasaron mas de 3 horas antes de que se cumpliera lo que el doctor
había dicho.
Sus pulmones estaban inmaduros,
se agitaban de tanto respirar que un minuto después se detenía por unos instantes.
Por sugerencia del mismo
pediatra se bautizo al día siguiente dentro de la incubadora, en donde permaneció por
once días, de los cuales los primeros siete estuvo muy grave pero gracias a Dios el
médico siempre se adelantó a lo que podría ocurrirle y lo sacó adelante.
Después de esos once días el
primer año transcurrió completamente normal, José Luis era un bebe hermoso, tal vez un
poco más quieto que los demás. Su nueva pediatra le detectó estrabismo por lo cual tuvo
que usar lentes a partir de los 8 meses y tuvo una operación al año tres meses con muy
buenos resultados aunque no definitivos.
Lo único que nos llamaba la
atención es que no hacía ningún intento por caminar, gateaba muy poco y no podía estar
sentado sin irse de lado.
Consultamos un ortopedista el
cual nos dijo que había niños que iniciaban la marcha al año seis meses, unos meses
después en la segunda cita le realizó una revisión muy rápida y superficial nos
informó que el niño tenía un retraso motor, todavía recordamos con dolor esas palabras
que sonaron tan frías y vacías, las cuales no alcanzábamos a comprender que era lo que
eso significaba. Sin tener mas que esa ligera explicación, comenzamos a ir con una
fisioterapeuta, quien con unos ejercicios muy simples y otra vez sin mayor explicación o
análisis nos indicaba lo que empezó a ser su rehabilitación.
Pasaron los meses y todo seguía
igual, nosotros estábamos muy confundidos y fue una noche cuando una amiga me dijo
directamente: Tu hijo tiene una lesión cerebral y deben realizarle estudios para
ver de que se trata y de que grado es. Ella sabía lo que decía, pues no hacía
mucho tiempo había pasado por algo similar. A los dos años por primera vez acudimos a
que lo examinara un neurólogo el cual ordenó estudios Electroencefalograma, Tomografía,
Rayos X de cadera y columna, análisis sanguíneos, Evaluación Psicológica y Potenciales
Evocados Somatosensoriales y fue con este último que el doctor determinó que el problema
no era Neurológico sino Muscular, ya que el estudio había revelado que los músculos de
sus piernas no recibían la señal del nervio con la rapidez que debería, en pocas
palabras lo llamo Desmielinización, también dijo que no sería buen candidato a la
llamada Terapia del Método Filadelfia, cosa que el nuevo Traumatólogo corroboró, pues
nos indicó que su terapia solo consistiría en llevarlo a caminar.
Por esas fechas yo me salí de
trabajar y comencé a sacarlo a ejercitarse, pero el niño no podía caminar más de unos
cuantos metros, nos empezamos a desesperar con la nueva terapia y por fin en noviembre del
98 llegamos al Centro Infantil para el Desarrollo Neurológico.
Aquí fue donde por primera vez
obtuvimos las primeras y más extensas explicaciones y algo muy importante, le llamaron
lesión cerebral, un término que tanto a mi marido y a mí nos fue difícil asimilar; el
pediatra que lo revisó antes de ingresar al centro nos dijo que no era posible que su
problema no fuera neurológico, si la orden que viaja a través de los nervios y que hace
que sus piernas se muevan no parte de otro lugar que no sea el cerebro.
A partir de esa fecha iniciamos
a trabajar con el intenso programa de ejercicios que la Sra. Gracia le diseñó a pepe, el
cual abarca todas las áreas de desarrollo como son Visión, Audición, Tactilidad,
Motricidad.
Cuando pepe comenzó tenía que
gatear 800 metros y arrastrarse 500 metros diariamente además de estimulaciones tactiles
y marometas, al principio no podía sostener su cuerpo con sus rodillas y se tenía que
parar en un aparato especial de ambiente vertical donde por medio de correas se sujetaba a
su cuerpo, con el paso del tiempo esas correas fueron siendo cada vez menos hasta que por
fin se podía recargar en la pared y sostenerse por el mismo y fue como un regalo de Dios,
una señal de que hibamos por el camino correcto, que exactamente al año de que me salí
de trabajar lo veía caminando con polainas en sus pies de acuerdo a su programa, en plena
banqueta me dijo mami, te hago un solito y lo hizo.
A los tres años tres meses de
edad dio sus primeros dos o tres pasos solo, sin que nadie lo ayudara, esa noche toda la
familia lloró de alegría, comenzando por su papá quien no lo podía creer cuando frente
a el repitió su gran hazaña. Continuamos con su terapia en el Centro aun cuando hace
casi un año la dejamos pues comenzamos a trabajar con un Neurólogo muy reconocido en la
ciudad de Monterrey quien nos dijo que los estudios con los que determinaron sus
padecimientos estaban equivocados, José Luis presenta Parálisis Cerebral Espástica tipo
Diplegica. Es por eso que su problema se acentúa en su motricidad gruesa y nos aclaró
que su lesión no fue causada por su nacimiento prematuro, que el ya tenía este problema
y tal vez al nacer antes de tiempo ayudó a que su grado de lesión no haya sido mayor.
Después de 8 meses de viajar
trimestralmente a Monterrey decidimos regresar al Centro Infantil porque el programa que
se le diseña a cada niño abarca todas las áreas que aunque en José Luis al parecer no
se necesitaban trabajar, en esos 8 meses de terapia en Monterrey no hubo cambios y
tuvieron las áreas un pequeño retraso.
Hoy José Luis va en primero de
kinder caminando con un andador, es un niño como muchos otros, dicen las maestras que
corre a todos lados con su andador aunque a veces tenga pequeños accidentes, posee una
inteligencia sorprendente y una memoria envidiable, maneja la computadora con gran
habilidad y aunque tiene un poco de retraso a la hora de trazar y dibujar, se que son
problemas que disminuirán si continuamos trabajando. Su programa de caminata hoy es de un
kilómetro diario y camina tres cuadras solo y cada vez lo hace mejor, sé que hay cosas
que se tienen que corregir y tenemos que seguir trabajando duro, ya aprendió a manejar el
triciclo y lo hace muy bien.
A todos los padres les decimos
que busquen las explicaciones necesarias, pero al tener el diagnóstico acertado no
resuelve el problema, lo que se necesita es trabajar diariamente, ninguna terapia es
mágica, todas requieren de mucha dedicación y tal vez mas de parte de los padres que de
los mismos niños. Nosotros estamos muy orgullosos de los logros que pepe ha alcanzado y
sabemos que va a haber muchos mas y definitivamente estamos agradecidos con Dios por
habernos bendecido con este ángel tan especial al que amamos intensamente en las
condiciones en las que está.
Lilí Blissard |