hasta las 8:30 de la noche cuando finalmente saldríamos.
Cuando me entregaron a mi hija,
me dieron su documentación y me dijo la enfermera que si se ponía mala la niña la
lleváramos a urgencias, la felicidad de volver a casa con mi hija empañaba todo a mi
alrededor y aun cuando me sorprendió lo el comentario de la enfermera, no le pedí
explicación alguna. Llegamos a casa y todo era normal, sin embargo a los 8 días de
nacida la niña se puso amarilla y lloraba mucho, mi esposo la llevó a un Hospital y le
dicen que no pueden hacer nada por ella, solo le recomendaron que si tenía atención
médica de laguna Institución Pública la llevara ahí, porque Karen se encontraba muy
mal, tenía Bilirrubina (ictericia).
Cuando ingresa al IMSS de
inmediato le hicieron una transfusión sanguínea para bajarle la bilirrubina y la
ingresaron a foco terapia; después de tres días se puso grave y los Médicos hicieron
una segunda transfusión, comentándonos que ya no se podía hacer nada mas por la niña,
que su estado era crítico, que la dejarían en terapia intensiva. Fueron momentos muy
difíciles para mi esposo y para mí, no nos daban ninguna esperanza de vida para nuestra
Karen, Dios es muy grande, le suplicamos que la dejara, que no se la llevara, que nosotros
la queríamos.Al poco tiempo después de 4 días en terapia intensiva, conectada a un
sinnúmero de aparatos, nuestra hija fue dada de alta, los Médicos no lo podían creer,
solo nos indicaron que la niña quedaría con secuelas de esta crisis.
Por una amistad de un hermano
conocí al Pediatra Víctor Reta Silva, a quien le agradezco las atenciones que ha tenido
con mi hija Karen, él le diagnosticó que la niña tenía Parálisis Cerebral y que
necesitaría terapia y que con ese apoyo mi niña poco a poco saldría adelante, me envió
a una Institución a la cual acudimos por espacio de un año y desgraciadamente cerraron.
Continuamos buscando opciones
para Karen en escuelas especiales, ella requería de ayuda, no veíamos avances en ella,
vivía en su mundo, fijaba su mirada para un lado y tenía una marcada espasticidad; un
día en un programa de televisión vi a una señora de nombre Alma, estaba dando
testimonio de su hijo con lesión cerebral, me interesó mucho esa entrevista y en
compañía de mi esposo acudimos a la dirección que ella había proporcionado y muy
amablemente nos atendió.
Karen ingresó al Centro
Infantil para el Desarrollo Neurológico, A.C., el 24 de agosto de 1998 y desde ese tiempo
mi niña es otra, pone mas atención a las cosas, le gusta ir al cine, es una niña muy
risueña.
Karen tiene ahora 6 años de
edad y le doy gracias a Dios por todo lo que hemos vivido con ella, a mi esposo por su
apoyo y cariño, a nuestras familias que siempre nos han apoyado, Dios los bendiga a
todos.
Gloria Barrón |